Conocer el calendario fiscal es clave para cualquier empresa que opere en Andorra. Cumplir con los plazos de presentación de impuestos no solo evita sanciones, sino que también permite planificar la tesorería y la estrategia fiscal durante todo el año. En 2026, las empresas andorranas deben prestar especial atención a tres grandes obligaciones: el IGI, el Impuesto sobre Sociedades y las obligaciones contables anuales.

Declaraciones de IGI e Impuesto sobre Sociedades
El IGI (Impuesto General Indirecto) es el equivalente al IVA en Andorra y grava la entrega de bienes y servicios. La periodicidad de su declaración depende del volumen de facturación, aunque la mayoría de empresas lo presentan de forma trimestral: en enero se declara el cuarto trimestre del año anterior, en abril el primero, en julio el segundo y en octubre el tercero. Las empresas con mayor facturación pueden estar obligadas a presentarlo mensualmente.
El Impuesto sobre Sociedades grava los beneficios empresariales con un tipo general del 10%, uno de los más bajos de Europa. Para empresas cuyo ejercicio coincide con el año natural, las fechas clave son tres: hasta el 30 de junio para preparar y aprobar las cuentas anuales del ejercicio anterior, del 1 al 25 de julio para presentar y pagar el impuesto, y en septiembre para abonar el pago a cuenta del ejercicio en curso.
Tener claras estas fechas desde el inicio del año es lo que permite actuar con margen suficiente, evitar recargos y tomar decisiones fiscales antes de que los plazos apremien. Si tu empresa acaba de constituirse o estás valorando operar en Andorra, conocer estas obligaciones desde el primer día marca una diferencia real.
Cierre contable y obligaciones anuales
Más allá de los impuestos, las empresas deben cumplir con diversas obligaciones contables durante el ejercicio. La más relevante es la preparación de las cuentas anuales, que debe realizarse dentro de los seis meses posteriores al cierre del ejercicio, normalmente antes del 30 de junio.
A esto se suma la necesidad de mantener un control periódico de la contabilidad y la facturación a lo largo del año. No se trata solo de cumplir con el IGI trimestral: una contabilidad bien organizada facilita la presentación correcta de todos los impuestos y permite detectar oportunidades de optimización fiscal antes del cierre anual.
Muchas empresas cometen el error de revisar su situación fiscal únicamente cuando llega el momento de presentar impuestos. Una planificación continua permite, en cambio, mejorar la tesorería, reducir la carga tributaria de forma legal y tomar decisiones estratégicas con tiempo suficiente. La fiscalidad no debería gestionarse solo en julio: debería ser parte de la estrategia financiera de la empresa durante todo el año.
Por qué contar con asesoramiento fiscal especializado en Andorra
Gestionar correctamente el calendario fiscal puede ser complejo, especialmente para empresarios extranjeros que operan en Andorra o para empresas en fase de crecimiento que necesitan una estructura fiscal más sofisticada. Los errores en los plazos o en la presentación de impuestos generan recargos, sanciones y, en algunos casos, revisiones por parte de la administración andorrana.
Contar con un equipo especializado no solo garantiza el cumplimiento puntual de todas las obligaciones, sino que permite anticiparse a los cambios normativos y adaptar la estrategia fiscal de la empresa antes de que afecten al resultado.
Si quieres asegurarte de que tu empresa cumple con todas sus obligaciones fiscales en Andorra y aprovecha al máximo las ventajas que ofrece el sistema tributario del Principado, el equipo de asesoría fiscal en Andorra de Loyal Business Consulting puede acompañarte durante todo el proceso. Y si estás valorando constituir una sociedad en el país, también puedes consultar el servicio de creación de empresas en Andorra para arrancar con la estructura adecuada desde el primer día.






